Last.fm - Una revolución socio-musical
Aunque nos enteramos del proyecto Last.fm, de AudioScrobbler, hace algún tiempo, no habíamos tenido oportunidad de ensayarlo hasta ahora; por lo pronto nos gusta lo que vemos (o mejor, lo que escuchamos).
Los programas más populares de reproducción de música para Linux, como Rhythmbox y Banshee tienen ya incorporado el soporte para Last.fm; usuarios de otros sistemas operativos pueden, después de registrarse en el sitio, descargar un plugin para la aplicación musical que utilicen normalmente, o incluso una aplicación completa para escuchar música y “estaciones de radio” personalizadas (aunque esto no es necesario para sacar provecho del sitio).
Tras haberse registrado, y haber configurado su reproductor de música, el título de cada canción que escuche será añadido a su perfil, lo que permite al sistema recomendarle artistas basado en sus gustos, conocer usuarios que compartan su predilección por el folk metal y la balada pop japonesa, o asignar etiquetas (tags) a las canciones de acuerdo a sus preferencias, lo que le por fin lo dejará escapar de la categorización tradicional en “géneros”, y clasificar su música como realmente quiere (”música linda que me hace llorar”).
Después de haber escuchado cierto número de canciones, el sitio le asignará vecinos, de acuerdo a las canciones y artistas que escucha con mayor frecuencia. También puede inscribirse a grupos y discutir sobre sus bandas preferidas, subir imágenes o noticias, o contribuir en un wiki asignado a cada artista.
Como la mayoría de aplicaciones web recientes, Last.fm tiene un feed RSS para que sus amigos puedan suscribirse a las canciones que ha escuchado últimamente, o colocar su propio “Top 10″ en su blog u otra página.
Aunque no hemos explorado todas las características ofrecidas (como las estaciones de radio personalizadas, o la compra de canciones), y a veces el sitio se siente algo lento, nos ha gustado bastante esta mezcla de comunidad y música, que acerca a la gente en base a sus gustos.



